
El banco central de Japón elevó este martes su tipo de interĆ©s de referencia, prolongando un giro histórico y gradual lejos de mĆ”s de tres dĆ©cadas de polĆtica monetaria ultraexpansiva, y llevando los costes de financiación a niveles no vistos desde mediados de los aƱos 90.
El Banco de Japón (BOJ) aumentó su tipo de referencia en 25 puntos bÔsicos hasta aproximadamente el 1,0%, consolidando su ciclo de normalización iniciado en 2024. Es la primera vez desde 1995 que los tipos de interés en Japón alcanzan el 1%.
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La decisión sigue a la subida de diciembre hasta el 0,75%, reforzando el camino de endurecimiento gradual del BOJ tras años de represión de rendimientos y compras masivas de activos.
Presión inflacionaria impulsada por energĆa y debilidad del yen
Las autoridades señalaron que la decisión responde a una creciente preocupación por el impacto de choques externos en la inflación doméstica, especialmente a través de los costes energéticos y la debilidad del yen.
Las presiones inflacionarias siguen elevadas, ya que las tensiones geopolĆticas vinculadas al shock petrolero relacionado con IrĆ”n mantienen altos los precios globales de la energĆa. La inflación mayorista de Japón subió al 6,3% en mayo, el nivel mĆ”s alto desde marzo de 2023, segĆŗn datos del BOJ publicados el miĆ©rcoles.
Los responsables de polĆtica monetaria han advertido que una inflación impulsada por costes podrĆa volverse mĆ”s persistente si el yen continĆŗa dĆ©bil y los precios de la energĆa importada se mantienen elevados.
La salida de Japón de la era ultraexpansiva gana impulso
El Ćŗltimo movimiento del BOJ prolonga un cambio de polĆtica que comenzó en 2024, tras mĆ”s de una dĆ©cada de flexibilización monetaria extrema.
En 2013, el banco central lanzó su programa de Expansión Cuantitativa y Cualitativa (QQE) para reactivar el crecimiento y las expectativas de inflación mediante compras masivas de activos. El marco se amplió en 2016 con tipos de interés negativos y control de la curva de rendimientos para mantener los bonos a 10 años cerca de cero.
Ese enfoque ultraexpansivo comenzó a deshacerse en marzo de 2024, cuando el BOJ salió de los tipos negativos e inició su primera subida en años.
Un nĆŗmero creciente de economistas espera que los tipos alcancen el 1,25% a finales de 2026 y el 1,50% a mediados de 2027, lo que sugiere un ciclo de endurecimiento gradual.
Los tipos mÔs altos en Japón presionan las estrategias de liquidez global
Para los inversores globales, este cambio tiene implicaciones que van mucho mÔs allÔ de Japón.
Durante décadas, los tipos cercanos a cero en Japón facilitaron una de las estrategias de financiación mÔs utilizadas a nivel global: pedir prestado en yenes a bajo coste para invertir en activos de mayor rendimiento en el extranjero, incluidos bonos del Tesoro de EE. UU., acciones y criptomonedas.
Este llamado ācarry tradeā ha sido una fuente estructural de liquidez para los activos de riesgo. Sin embargo, se vuelve menos atractivo a medida que suben los rendimientos japoneses y se fortalece el yen, aumentando tanto los costes de financiación como el riesgo cambiario.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió en su Informe de Estabilidad Financiera Global de abril de 2026 que la reversión de estos carry trades puede amplificar la volatilidad del mercado, al alterar los flujos de capital, aumentar la volatilidad de los rendimientos de los bonos y tensionar las posiciones apalancadas y las instituciones financieras no bancarias.
Cada nueva subida del BOJ reduce, por tanto, el incentivo para mantener apalancamiento financiado en yenes, endureciendo gradualmente las condiciones de liquidez global.
Bitcoin se mantiene por encima de los 66.000 dólares pese a la decisión del BOJ
Los mercados cripto reaccionaron de forma contenida a la decisión.
Bitcoin (BTC) se mantuvo por encima de los 66.000 dólares tras el anuncio, con los operadores mĆ”s centrados en desarrollos geopolĆticos, incluidos avances en las negociaciones diplomĆ”ticas entre Estados Unidos e IrĆ”n, que en la decisión del BOJ.
Históricamente, sin embargo, los ciclos de endurecimiento del BOJ han coincidido con periodos de tensión en los activos de riesgo.
Desde que el banco central comenzó a subir tipos en marzo de 2024, Bitcoin ha registrado en varias ocasiones fuertes correcciones posteriores a las decisiones, con caĆdas medias de alrededor del 27%.
En agosto de 2024, por ejemplo, Bitcoin cayó desde los 70.000 dólares hasta unos 57.000 en una semana, en medio de preocupaciones por una reversión mÔs amplia del carry trade financiado en yenes.

Menor colchón frente a ciclos anteriores
Pese a la reacción relativamente estable en esta ocasión, la posición del mercado es mÔs frÔgil que en fases anteriores del ciclo.
Bitcoin ya se encuentra mÔs de un 50% por debajo de sus mÔximos de octubre de 2025 antes de la última decisión del BOJ, lo que deja menos margen de amortiguación frente a episodios de volatilidad en comparación con ciclos previos.
Aun asĆ, el riesgo no es inmediato. Los efectos de la reversión del carry trade suelen aparecer con retraso, ya que los ajustes en financiación y posicionamiento se desarrollan a lo largo de dĆas o semanas, y no en las primeras horas tras una decisión de polĆtica monetaria.
Un cambio estructural en las condiciones de liquidez global
La última subida del BOJ refuerza una transición mÔs amplia hacia el abandono de la era de financiación ultra barata en Japón, que sostuvo el apetito global por el riesgo durante mÔs de una década.
El mayor riesgo reside en el endurecimiento futuro. Cada reunión del BOJ tiene ahora el potencial de convertirse en un catalizador de volatilidad para los mercados globales, especialmente para las criptomonedas, a través de su impacto en el apalancamiento, la liquidez y los flujos de financiación transfronterizos.
