
La contundente victoria de los demócratas en las elecciones de medio mandato de Estados Unidos provocó las primeras turbulencias en los mercados asiáticos y las acciones tecnológicas de Wall Street. Sin embargo, Bitcoin revirtió rápidamente las pérdidas iniciales y pasó de caer hasta los 75.700 dólares a recuperar los 78.000, pese a las persistentes salidas de capital de los ETF.
Los mercados reaccionan a los resultados electorales
Los resultados se conocieron durante la sesión asiática del 4 de noviembre. Las acciones vinculadas a la inteligencia artificial (IA) cayeron en toda la región, mientras que los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense retrocedieron y el dólar se debilitó. Los futuros de los Ãndices bursátiles estadounidenses registraron fuertes caÃdas antes de moderar las pérdidas.
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El Ãndice japonés Nikkei cayó 2.543 puntos, hasta los 60.538,67, y perforó su media móvil de 200 sesiones. El fortalecimiento del yen presionó a los exportadores y a las empresas de semiconductores, mientras que Nintendo y Fast Retailing lograron avanzar a contracorriente del mercado.
El 3 de noviembre, dÃa de las elecciones, Wall Street puso fin a una racha de pérdidas impulsado por el repunte de las acciones de semiconductores. El S&P 500 subió un 0,36%, hasta los 7.568,92 puntos, mientras que el Nasdaq Composite avanzó un 0,83%, hasta los 25.372,01 puntos. El Dow Jones cayó un 0,38%, hasta los 51.786,72 puntos, después de que Apple advirtiera de que el aumento de los costes de memoria podrÃa reducir sus márgenes de beneficio.
El Ãndice Philadelphia Semiconductor avanzó un 2,63%. Nvidia subió un 2,29%, elevando de nuevo su capitalización bursátil por encima de los 5 billones de dólares, mientras que AMD ganó un 3,65%. Tras el cierre del mercado, AMD informó de un crecimiento interanual del 45% en sus ingresos del tercer trimestre y pronosticó unos ingresos de aproximadamente 17.000 millones de dólares para el cuarto trimestre, frente a los 16.200 millones previstos por los analistas.
Bitcoin cae brevemente y recupera terreno
El precio de Bitcoin llegó a caer hasta un mÃnimo de siete semanas, cerca de los 75.700 dólares, antes de recuperarse y acercarse a los 78.000 dólares el 4 de noviembre. El rebote se produjo después de que los inversores reevaluaran las implicaciones polÃticas del control demócrata del Congreso, tras el contundente rechazo de los votantes estadounidenses a las polÃticas de Donald Trump.
Ethereum subió aproximadamente un 2,6%, hasta los 2.319 dólares, mientras que Solana avanzó un 1,6%, hasta los 93,70 dólares.

Sin embargo, la demanda institucional siguió mostrando señales de debilidad. Los ETF de Bitcoin al contado de Estados Unidos registraron salidas netas de 115,56 millones de dólares el 3 de noviembre. Según los datos de SoSoValue, fue su tercer dÃa consecutivo de salidas netas.
Los analistas prevén volatilidad, pero no un cambio radical en las polÃticas
La histórica victoria demócrata se produjo en un contexto de creciente descontento de los votantes con las decisiones unilaterales de Trump, sus aranceles y el encarecimiento del petróleo provocado por la guerra en Irán. Los analistas prevén volatilidad a corto plazo mientras los inversores evalúan las posibles consecuencias del bloqueo polÃtico, un mayor control regulatorio y una reducción de los estÃmulos fiscales.
Las acciones tecnológicas y vinculadas a la IA podrÃan seguir bajo presión ante la posibilidad de un mayor escrutinio de las grandes tecnológicas y del gasto en centros de datos. El mercado de criptomonedas también podrÃa verse afectado por la incertidumbre regulatoria.
No obstante, los analistas advierten contra una reacción exagerada ante los resultados electorales. Trump conserva su poder de veto y una influencia considerable sobre el comercio, los aranceles y la polÃtica exterior, lo que limita el alcance de posibles cambios legislativos importantes.
La caÃda de los rendimientos de los bonos del Tesoro también podrÃa favorecer a la renta variable y contribuir a aliviar las primeras presiones vendedoras.
En general, los analistas prevén volatilidad, pero no un cambio fundamental en las perspectivas del mercado. Los resultados empresariales, el crecimiento económico y los tipos de interés seguirán siendo los principales factores que condicionen la evolución de las bolsas.